jueves, 29 de mayo de 2014

Presentado el Museo Jorge Rando, instalado en el antiguo Convento de la Mercedarias del Molinillo, se expondrá su obra y será un centro de difusión del Expresionismo

Museo Jorge Rando - Convento Mercedarias

Museo Jorge Rando -Patio

Museo Jorge Rando -Salas

Museo Jorge Rando-

Museo Jorge Rando 
El Museo Jorge Rando, centro de referencia internacional de la obra del artista malacitano, es la primera institución museística en España dedicada al estudio y difusión del Expresionismo y Neo expresionismo actual en todas su facetas.
El maestro Jorge Rando (Málaga, 1941), cuya trayectoria se ha desarrollado principalmente en Alemania, es un artista de grandes ciclos temáticos. Su creación acopia una muestra heterogénea de gran riqueza, desde Los Clochards, retratos a espátula de vagabundos urbanos, el obscuro y subyacente mundo de los Infortunios y Pe­sadumbres, el sobrecogedor calvario de La pasión de Käthe Kollwitz o la serenidad de Cuadernos de Hamburgo; con miradas pintadas que parten de realidades desgarradoras como la guerra, el odio o el hambre, resurgiendo la esperanza en sus lienzos de un Cristo redentor o en el amor incondicional de la Maternidad, y encontrando el descanso entre bosques y Paisajes de mar.
El museo acogerá exposiciones temporales de artistas nacionales e internacionales vinculados al Expresionis­mo o Neo expresionismo que serán acompañados por la obra de Jorge Rando en las salas, que aunque denomi­nadas permanentes nunca van a ser estáticas ya que irán turnando exposiciones monográficas con ciclos que comienzan y terminan, pero que tras años o quizá décadas retornan al lienzo, ofreciéndonos una perspectiva de su trayectoria artística que parte de su genialidad en el uso de la espátula hasta la evolución en el tratamiento del color y dominio del trazo.
El edificio
El Museum Jorge Rando, situado en un edificio anexo al Monasterio de las Mercedarias (1893), ha combinado en su construcción el ladrillo antiguo del claustro con las nuevas instalaciones de hormigón visto y acero oxi­dado. Una sinergia que mezcla la espiritualidad y sosiego del Monasterio con la dureza del arte Expresionista.
El Museo se identifica materialmente por la concesión de espacio a la iluminación natural. La luz es un elemen­to muy significativo en la obra del artista malagueño y ha sido utilizada de la misma manera en el recorrido museístico. En la mayoría de las salas expositivas el visitante podrá observar las obras de la misma manera que fueron concebidas, lo que otorga efectos muy dinámicos en relación a la variabilidad de orientación e intensi­dad, así como en la percepción del espectro cromático.
Un lugar para el Expresionismo
La presencia de este Museo enriquece el panorama artístico español aumentando su oferta pictórica y otorgan­do un espacio al estudio y difusión del acervo cultural de esta corriente. El Expresionismo se conformó como un movimiento cultural que permeabilizó todas las manifestaciones culturales por lo que la misión museística acoge desde las bellas artes, la filosofía, la música, la literatura, la fotografía o el cine, entre otros, fomentando la interrelación en el ámbito cultural y humanístico.
La sala de estar del Arte
El espíritu autónomo y creador del artista se encuentra reflejado indefectiblemente en la gestión cultural del museo, convirtiendo su espacio en un lugar vivo. Concebido en palabras del maestro como una Sala de estar del Arte, se sustenta en pilares como la educación, con un programa didáctico basado en el descubrimiento y la libertad de pensamiento que tiene como elemento vertebrador el amor al arte. Con iniciativas de la Fundación Jorge Rando como es la colaboración con la Escuela San Telmo para rehabilitar el patrimonio malagueño, con proyectos propios que revelan su responsabilidad social como la Red Carpet Experiencie, que trabaja la inclu­sión social a través del arte.
Los muros de este museo amparan una agenda cultural que proyecta cine en sus paredes, que elimina la tari­ma en sus coloquios para que el discurso no sea unilateral, un lugar cuyo ambiente está copado por la música, donde los conceptos de la filosofía se debaten, donde la poesía se recita. Un museo cuyos talleres, designados a los artistas, huelen a trementina.
Un espacio destinado a ser disfrutado por la cultura y donde artistas, amantes del arte y todo quien desee descubrir esta potente manifestación artística encuentren un lugar en el que no son visitantes sino invitados, por ello, tanto la entrada como la asistencia a los eventos culturales son de carácter gratuito. Una institución privada con vocación pública, un museo de espíritu libre y alma de artista.

Vanesa Diez. Dpto. Comunicación Museo Jorge Rando